Polen
Composición y propiedades
El polen está constituido por minúsculos granos que emiten las anteras de las flores, los cuales, una vez recolectados y agrupados por las abejas, adoptan una apariencia distinta a la original (polen corbicular), denominándose también “pan de abeja”, debido a que, una vez fermentado, sirve de alimento a las abejas jóvenes (nodrizas) de la colmena, las cuales son las encargadas de elaborar la Jalea Real para la alimentación de las larvas jóvenes y la reina.
Su composición química es variable, conteniendo de media azúcares (40%), proteínas (25%), lípidos (4,5%), así como sales minerales y vitaminas.
El color (amarillo, blanco, violeta, azul, negro, etc) y el tamaño del polen corbicular (entre 1 y 5 mm) son parámetros variables, estando condicionado por la flora que lo originan.
Obtención y Recolección
Una vez recolectado, el polen es transportado por las abejas en sus patas posteriores hasta la colmena, donde lo depositan en las celdillas próximas a las de cría para formar el “pan de abeja”.
Para la recolección del polen por parte del apicultor/a, es preciso evitar que sea introducido en la colmena por las abejas, por lo que se dispone una plataforma a la entrada de la misma, la cual presenta taladros de 4,5 mm que provocan que se desprendan los sacos de polen de las patas de las obreras cuando estas se disponen a entrar en la colmena. Para evitar alterar el normal funcionamiento de la colonia, el polen únicamente se recolecta durante periodos concretos y cortos de tiempo y en colmenas fuertes.

